¿Qué es la realidad aumentada?




Quien hubiera podido imaginar hace unas pocas décadas, cuando el PacMan y el los discos de vinilo todavía eran reyes, que un concepto tan cercano a la  ciencia ficción como la realidad aumenta pudiera hacerse realidad, al punto de poder ser utilizada para asistirnos en muchas de las tareas que realizamos en nuestra vida diaria.

Los visionarios que pensaban que así sería, que tenían fe en la capacidad de superación de la raza humana, o que leían muchas historietas futuristas, acertaron, ya que hoy en día la realidad aumentada es más que una certeza, y si bien todavía no ha alcanzado el nivel de popularidad pronosticado años atrás, lo cierto es que se está en el camino para ello.

Si quieres saber más acerca del fascinante mundo de la realidad aumentada, te invitamos a seguir leyendo el resto de este artículo.

La realidad aumentada

La Realidad Aumentada, también conocida como AR, sigla del inglés que se refiere a Augmented Reality, es una tecnología que intenta fusionar en un solo plano la información que ven nuestros ojos con otros datos provenientes de sensores y demás artilugios y dispositivos, siendo el más importante en la actualidad, las gafas de realidad aumentada.

Básicamente, con esto se puede conseguir que el usuario que utiliza algún sistema de realidad aumentada como por ejemplo las gafas Glass de Google, pueda obtener información concreta y relevante de aquello que está mirando. Un ejemplo de esto podría darse cuando el usuario mira un restaurant, y sobre el mismo se muestra información acerca del menú que ofrecen, reservas, comentarios de los clientes y demás datos útiles sobre dicho comercio.

Sin embargo, las capacidades de la realidad aumentada no terminan aquí, ya que la tecnología puede ser utilizada en una amplia variedad de aplicaciones, que van desde la medicina hasta el entretenimiento, pasando por la arquitectura, el ámbito militar y muchos otros campos.

Los campos de aplicación de la tecnología de la realidad aumentada son tan variados debido a que la RA ofrece la posibilidad de reemplazar a la computadora como la interface principal de acceso a la información, con todos los beneficios que esto podría traer consigo.

Comprar dispositivos de Realidad Aumentada o Realidad Virtual

Como mencionamos anteriormente, en la actualidad la Realidad Aumentada, si bien es un hecho, sólo puede ser comprada por un target de consumidores con un alto poder adquisitivo. Esto es debido fundamentalmente a la falta de dispositivos económicos enfocados en el público masivo, aquellos usuarios que comprarían el un dispositivo de realidad aumentada por curiosidad.

El hecho de que no existan dispositivos de realidad aumentada económicos se debe fundamentalmente a que la tecnología actual no ha alcanzado la capacidad de disminuir el tamaño de toda la electrónica necesaria para hacer funcionar la realidad aumentada o virtual, ya que se necesitan procesadores muy poderosos, y además un dispositivo de proyección más discreto que las gafas de RA, que no nos haga ver como escapados de una película futurista.

Si bien existen otras tecnologías que hacen uso de la realidad aumentada sin necesidad de hardware costoso, como por ejemplo la televisión en las transmisiones deportivas, los juegos  y los teléfonos inteligentes, estas están lejos del concepto original de simbiosis absoluta entre nuestros sentidos y los sentidos electrónicos, lo cierto es que son un paso más que importante en el camino del desarrollo de la realidad virtual.

Realidad aumentada y realidad virtual

A pesar de utilizarse para propósitos diferentes, la realidad virtual y la realidad aumentada comparten prácticamente la misma tecnología y el mismo concepto: Ofrecer al usuario una versión de la realidad enriquecida, es decir que añaden elementos externos provenientes de sensores y dispositivos para mejorar o ampliar el contexto en donde se mueve el usuario. También ambas tecnologías tienen campos de aplicación muy vastos.

La diferencia fundamental entre la tecnología de realidad aumentada y la realidad virtual reside en que mientras la primera de ellas agrega datos e información del contexto real al usuario, la segunda tecnología crea una realidad que no existe, pero siempre basándose en la posición y movimientos del usuario.

Puede decirse que la realidad aumentada sucede en tiempo y espacio real, pero con elementos de información agregados como imágenes, gráficos, audio y video, además de respuestas táctiles, es decir sensaciones cuando tocamos o manipulamos elementos de la interfaz.

Asimismo puede incluir información proveniente  de sensores como GPS, giróscopos y demás, todo ello con el objetivo de mejorar la experiencia del usuario cuando utiliza el sistema en la vida real.

Por otra parte, la realidad virtual es una tecnología por completo diferente, ya que no añade elementos a una realidad “real”, sino que crea una realidad nueva a partir de los requerimientos del usuario, es decir a través de programas y juegos.

Cuando el usuario utiliza un sistema de realidad virtual, el mundo real deja paso a un mundo completamente artificial, es decir creado por el sistema con elementos que no están en la vida real. Esta condición es ideal para los juegos, ya que se pueden diseñar escenarios por donde el usuario se puede mover como si se tratara de un mundo real, incluyendo la posibilidad de contar con sensaciones como el tacto, lo que le permite interactuar de un modo como nunca antes se ha hecho.

El futuro de la realidad virtual y la realidad aumentada

No cabe ninguna duda de que las tecnologías de realidad aumentada y realidad virtual son el futuro de la informática, o una parte muy importante de él, ya que la capacidad que ofrecen son realmente impresionantes, y son adecuadas para muchas industrias como la del entretenimiento, ya que pueden proporcionar innumerables ventajas para la creación de juegos, aplicaciones y muchos otros productos.

Sin embargo, la realidad virtual o la realidad aumentada no sólo pueden ser utilizadas en el ámbito del entretenimiento, ya que también pueden dar una respuesta adecuada en otros escenarios en donde sea necesario una inmersión total, como en el caso del entrenamiento, sea civil o militar, las ciencias o hasta incluso en la publicidad.